¿se puede recuperar el IVA de las facturas impagadas? (tuscobros.com)

PREGUNTAS MAS FRECUENTES > ¿Se puede recuperar el IVA de las facturas impagadas?

Uno de los efectos típicos de una situación de insolvencia es que el acreedor se ve obligado a ingresar la cuota de IVA por él repercutida, aunque su cliente (que está en situación de insolvencia) no le haya abonado dicha cuota de IVA.

Hay mecanismos para la recuperación de las cuotas de IVA no satisfechas por la empresa en situación de insolvencia.

mecanismo para la recuperación de las cuotas de IVA no satisfechas por la empresa en situación de concurso de acreedores

De acuerdo con el Artículo 2 de la Ley 22/2003, se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles, siendo así que procederá la declaración de concurso en caso de insolvencia.

Uno de los efectos típicos de una situación de insolvencia es que el acreedor se ve obligado a ingresar la cuota de IVA por él repercutida, aunque su cliente (que está en situación de insolvencia) no le haya abonado dicha cuota de IVA. Tanto la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, como el Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido regulan un mecanismo para la recuperación de las cuotas de IVA no satisfechas por la empresa en situación de concurso.

Recuperación de las cuotas de IVA

Según el artículo 80, Tres de la Ley 37/1992, que regula el IVA, la base imponible puede modificarse, cuando se cumplan de forma simultánea los siguientes requisitos:

Que el cliente no haya realizado el pago de las cuotas repercutidas.

Que el devengo de las operaciones sea anterior a la fecha del Auto de declaración de Concurso; por ello, no cabe rectificar la base imponible de aquellas operaciones que se hubieren producido con posterioridad a dicha fecha.

El plazo que la Ley Concursal prevé para la rectificación de las facturas es un mes desde la última de las publicaciones acordadas en el Auto de declaración de Concurso.

Por su parte, el Reglamento del IVA, en su artículo 24, completa el catálogo de requisitos formales, obligando al acreedor a llevar a cabo las siguientes actuaciones:

Expedir y remitir al destinatario de las operaciones una factura rectificativa anulando la cuota repercutida (de conformidad con lo previsto en el artículo 13 del Reglamento de Facturación, Real Decreto 1496/2003, de 28 de noviembre).

Comunicar a la Agencia Tributaria (en el plazo de un mes desde la fecha de expedición de la factura rectificativa) la modificación de la base imponible practicada. A dicha comunicación deben unirse copia de las facturas rectificativas y copia del Auto Judicial de Declaración de Concurso.

ojo! NO lo pone pero es habitual que pidan acuse de recibo firmado de haber recibido las facturas rectificativas por la administración concursal y certificado de existir garantía sobre facturas impagadas

Conclusión

Por tanto, cuando una empresa deje de cobrar de su cliente el IVA por ella repercutido, porque éste se haya declarado en Concurso de Acreedores, puede recuperar el citado IVA de forma inmediata y sin intervención de terceros, de acuerdo con el mecanismo anteriormente descrito que se materializa, finalmente, en algo tan sencillo como la corrección de su propia declaración-liquidación de IVA.

recuperación paralela del IVA presentando demanda judicial

La petición inicial de juicio monitorio supone una herramienta valiosa para recuperar la cuota del IVA que el empresario repercutió en su día al cliente con la emisión de la correspondiente factura por la prestación del servicio o la entrega de las mercancías. Esta medida supone un paso mas en el camino para contrarrestar los efectos negativos que supone la morosidad empresarial y fue introducida por la Ley 66/1997, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de orden social, que dio nueva redacción al articulo 80 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Así, el sujeto pasivo puede reducir la base imponible del IVA, cuando su cliente no haya hecho efectivo el pago de la factura que se reclama, a través de la reclamación judicial dirigida contra el deudor. Nos centraremos en la recuperación del IVA a través de la petición inicial de juicio monitorio, dejando para otra ocasión la que se puede realizar con base a los procedimientos judiciales concursales.

La LIVA establece que la base imponible podrá reducirse cuando los créditos correspondientes a las cuotas repercutidas por las operaciones gravadas sean total o parcialmente incobrables. A estos efectos, el artículo 80.4 de la ley del IVA exige una serie de requisitos para calificar al crédito como total o parcialmente incobrable:

1°. Que hayan transcurrido dos anos desde el devengo del impuesto repercutido sin que se haya obtenido el cobro de todo o parte del crédito derivado del mismo.
2°. Que esta circunstancia haya quedado reflejada en los libros registros exigidos para este impuesto.
3°. Que el sujeto pasivo haya instado su cobro mediante reclamación judicial al deudor.

Junto a los anteriores requisitos, es necesario que el destinatario de la operación sea un profesional o empresario.

Por tanto, para proceder a la recuperación del IVA repercutido a clientes morosos, se exige, entre otros requisitos, la presentación de la oportuna reclamación judicial, y asimismo, que se produzca el transcurso de dos anos desde la generación de la deuda. La ley no distingue si la reclamación judicial tiene que realizarse a través de una demanda de juicio ordinario, de juicio verbal, cambiaria..., por lo que se permite que esa reclamación sea realizada a través de una petición inicial de juicio monitorio.

En la propia Ley tampoco se exige que la petición inicial de juicio monitorio sea admitida por el Juzgado, o que posteriormente el Juez tenga que dictar sentencia estimatoria, para poder recuperar el IVA. Simplemente se exige que el sujeto pasivo haya instado el cobro de la deuda mediante reclamación judicial contra el deudor, sin requerirse que la reclamación judicial llegue a buen termino.

Es importante añadir que la ley no permite la modificación de la base imponible cuando la deuda derive de créditos garantizados o afianzados, créditos correspondientes a entidades o personas vinculadas, créditos adeudados o afianzados por Entes Públicos y en el caso que el destinatario de la operación esta establecido fuera del territorio de aplicación del impuesto.

El plazo que tiene el empresario para modificar la base imponible del impuesto es el de los tres meses siguientes a los dos anos que la ley establece como necesarios para calificar al crédito como total o parcialmente incobrable. Es muy importante en este sentido que al empresario le asista un sistema informático que pueda avisarle del plazo que tiene para rectificar la factura impagada. Dentro del referido plazo de tres meses, el empresario deberá confeccionar la factura rectificativa, que se emitirá con una serie especial, y la reemitirá al destinatario de la operación con la modificación o anulación de la cuota del IVA repercutida.

El empresario deberá comunicar a la Administraci6n Tributaria que ha rectificado la factura dentro del mes siguiente a la fecha en la que se rectifico la misma, acompañando a la comunicación la propia factura rectificada remitida al cliente y una copia de la petición inicial de juicio monitorio con el sello de su presentación de la misma ante los órganos jurisdiccionales. Una vez reducida la base imponible, esta no se volverá a rectificar al alza, aunque el sujeto pasivo cobre total o parcialmente el crédito.

En definitiva, el procedimiento monitorio no solo otorga al empresario la posibilidad de reclamar judicialmente deudas con un desembolso menor de recursos económicos, sino también la opción de recuperar las cuotas del IVA repercutidas al cliente e ingresadas en la Hacienda Publica a pesar de no percibir el importe de la operación.